PÁNICO ESCÉNICO....¡¡¡ NO ¡¡¡
Hola amigos amantes del CANTO POPULAR......como sabrán ustedes, uno de los elementos que influye en el éxito o el fracaso de nuestra interpretación vocal, pasa por el tema psicológico, que generalmente no llama mayormente nuestro interés a la hora de planificar nuestra actuación…el PROBLEMA se hace TEMA cuando nuestros nervios nos traicionan justo en el momento en que estamos expuestos al público y…lo que al principio era simplemente una “inseguridad” ahora se transforma en una verdadera “Fobia Social” que nos impide concentrarnos, cantar cómodamente, proyectar tranquilidad, recordar la letra de lo que estamos interpretando, garrasperas, desafinaciones, etc, etc, etc……
Al respecto, una de las primeras sugerencias que hago a mis alumnos es que “Cualquier situación en la que se cante y se esté nervioso es nada más que una actuación y debe tratarse como tal”; no es nuestro Examen final, ni la prueba de fuego para saber si servimos o no para cantar…si tenemos FUTURO.
Si estamos cantando para una multitud de trescientos o de tres, para el profesor o para tu esposa, o incluso para una grabadora o audiencia imaginaria, en el momento que eres consciente de que estás siendo escuchado, estás actuando y tienes la oportunidad de practicar las habilidades de actuación. Actuar es una habilidad como cualquier otra, y hay que aprenderla. Negar esto nos convierte en artistas incompletos.
Una cosa es la capacidad que se tiene de actuación y otra es la capacidad de cantar. Lo malo es que casi nunca se canta tan bien en el escenario como en la habitación o la ducha. La parte buena es que conforme se aumenta la capacidad de cantar frente a un espejo, sólo en tu habitación, frente a tus amigos o tu pareja, la capacidad de actuación sobre el escenario también se incrementa proporcionalmente. Un consejo….No esperes que toda actuación sea la mejor, es cierto que en cada ocasión hay que esforzarse, aunque no tanto para alcanzar la perfección sino para conseguir consistencia en esa interpretación. Hay que procurar conseguir un buen nivel constante, insistiendo siempre en acostumbrarnos a un método disciplinado de preparación de nuestra voz, de nuestro cuerpo y de nuestra psiquis. Esfuérzate por mantener y mejorar tu nivel medio de actuación….y recuerda: “sobre el escenario no hay ninguna pieza fácil” porque cada canción posee su complejidad y su momento para ser cantada.
Cuando cantas, la audiencia no sabe (a menos que proyectes tu descontento) si estás en una parte fácil o difícil de tu canción, algo que además no les preocupa. El público está ahí para disfrutar de la música, de modo que déjales disfrutar. No proyectes tus inseguridades en el público que te escucha; ellos no las quieren. Dedícate a disfrutar tú mismo y céntrate en la música. Mantén la concentración en las cuestiones técnicas a vencer en cada verso y cada estrofa, pero sobre todo céntrate en el resultado musical que quieres transmitir….sé un “artista”, no un “atleta”….no trates de competir con otros o compararte con ellos excepto si es para estimular tu propio deseo de mejorar. La verdadera competición es con uno mismo. Trabaja para mejorar tu capacidad técnica sólo como medio de lograr una mayor y mejor interpretación al punto de lograr un diálogo con tu público que valla más allá del mensaje de tu canción…..ten en cuenta las críticas constructivas que los amigos y profesores te dan, pero ignora las críticas destructivas procedentes de gente insegura de sí misma o que simplemente no les gustas y quieren hacerte daño (recuerdas que en esta sociedad el chaqueteo y las críticas envidiosas son pan de cada día).
Todos ustedes deben saber que los problemas de actuación son completamente “INTERNOS”…no hay estrés fuera de ti. Entonces hay que confrontar la ansiedad de actuación, las inseguridades y el pánico a la evaluación, tratándola en tu mente, en tu interior.
El Canto, como forma de expresión se define como LA VOZ DEL ALMA…se trata de una manera para compartir con los demás el placer de la música y en muchos casos las distintas culturas consideran las actuaciones y el escuchar música como una experiencia religiosa. Cualquiera que venga a tu actuación a escuchar tus errores en vez de a disfrutar de la experiencia musical es más digno de pena que de temor. Usa el cantar como una oportunidad para el desarrollo, para dar. No practiques sólo para aprenderte una canción del estilo de tu gusto, aprende cómo actuarla; cómo interpretarla. Después de que la domines técnicamente lo suficiente, tócala aplicando estas reglas:
1. Una vez que comiences, interpreta la pieza hasta el final sin parar. No hagas falsos comienzos. No te detengas a mitad y comiences de nuevo.
2. Cuando cometas un error, ¡sigue! Si te paras y corriges el error, entonces has cometido dos errores. Mira siempre hacia delante porque como dice la canción: “Lo que pasó, pasó”, incluso aunque hayas realizado un pequeño desastre, termina de forma sólida y dale a la última nota cantada “todo su valor”. Nada resulta más desagradable para una audiencia que alguien que al final de la pieza, frunce el seño, se queja y se lamenta de su destino.
Finalmente, y como te lo he mencionado…ármate tu propio método para controlar el miedo escénico. Hazlo a partir de una Visualización de todos los elemento que influyen en ese temor infundado llamado “Miedo Escénico”, estos son:
1. Saberte el Texto y las Notas que ocuparás para cantar la canción.
2. Practicar ejercicios de Relajación y Precalentamiento vocal.
3. Practicar Movimientos pre-concebidos de manos izquierda y derecha.
4. Haber practicado las Melodías y Fraseos, Pausas y Recursos que utilizarás a lo largo de la canción a interpretar.
5. Procurar entregar un Mensaje claro para presentar la canción a través de una correcta dicción, la que debería ser coherente con tu lenguaje no verbal (gestos corporales).
0 comentarios